REALIDADES DE LA COVID-19

Las caras de la vulnerabilidad en tiempo de crisis

La COVID-19 ha hecho evidentes las situaciones de vulnerabilidad que muchas personas viven. No tener una casa donde confinarse, perder el empleo, tener una situación de dependencia o ser un joven migrado con riesgo de exclusión social son muchas de las caras de esta crisis que dejan entrever la fragilidad humana. Ahora más que nunca, tenemos que cuidarnos. Por eso, muchas personas están encontrando las formas de estar al lado de quién más lo necesita. Estando solos, podemos estar cerca.

"No podemos explicar muchas cosas bonitas de estos días. La única cosa bonita es que estamos aquí, al pie del cañón, y que haremos todo lo posible para poder seguir cuidando"

Olga, Montserrat y Raquel, cuidadoras de la Fundació d’Atenció a la Dependència

La cadena de la solidaridad

Todas las caras de la vulnerabilidad de esta crisis se cuidan con pequeños gestos: los voluntarios y voluntarias que hacen videollamadas con los usuarios y les envían cartas con palabras que curan. Las personas que cosen mascarillas para enviarlas donde más las necesitan. Las que ayudan al colectivo sanitario a superar estos días. Los usuarios que también cuidan a quien les ayuda cada día. Las personas que no se olvidan de poner la vivienda en el centro para que todos podamos tener una vida digna.

Todos ellos y ellas construyen una cadena en la que cada gesto cuenta: la solidaridad nos hará superar estos días a base de pequeñas cosas.

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